LA INEPTITUD PUEDE SER MAS CARA QUE LA CORRUPCIÓN EXISTENTE, TERMINEMOS CON ESTA DEMENCIAL IDEA DE DAR MAS PRESUPUESTO AL ESTADO.

Hace unas semanas concluimos en que: Sí, sí es necesario el gobierno porque en una Democracia Constitucional, los servicios de seguridad, justicia, infraestructura y atención a los menos favorecidos deben darse desde el Estado. Este servicio debe tener un costo que hemos de cubrir en forma directa a nuestras posibilidades, todos aquellos que vivimos como ciudadanos de este bello y hermoso país que Dios nos ha dado.

Debe ser nuestra misión y de acuerdo a nuestra Constitución Política, lograr el bien común y esto significa, lograr que existan mínimas condiciones para que cada ciudadano, con su propio trabajo, dedicación y esfuerzo, pueda ver y aprovechar las oportunidades que la vida le ofrece.

Ahora bien, es indispensable que para seguir pagando con un buen nivel de satisfacción, los servicios deben mejorar significativamente en cada rincón del Estado y para ello, aun no vemos con claridad ni la intención, ni algún plan que de verdad se oriente a recibir un mejor servicio de las instituciones que tanto dinero nos cuesta. Tome nota que en la actualidad, en el servicio que nos presta el Estado como ciudadanos, LA INEPTITUD PUEDE SER MAS CARA QUE LA CORRUPCION EXISTENTE y esto en principio debe llevarnos a TERMINAR CON LA DEMENCIAL IDEA DE DAR MAS PRESUPUESTO AL ESTADO para el 2018.

¿En qué y dónde puede usted ver la ineptitud, descuido, irresponsabilidad que se traduce luego en más deuda, falta de servicios y menos calidad aún de los servicios para los ciudadanos?

¿Podemos valorar esta ineptitud, desorden, irresponsabilidad; descuido y hasta mala intención en términos económicos o monetarios inmediatos?, sin dejar de ver, por supuesto, el atraso que genera en el desarrollo y bienestar futuro de los ciudadanos que también tiene un altísimo costo.

Empecemos por lo más claro, fácil y además histórico y crónico, un mal del cual nuestro Estado ha padecido siempre y nadie le ha querido entrar a fondo. Donde existe una urgente necesidad de talento y voluntad política sumada al coraje necesario para terminar con las mafias. Es un cáncer que ya ha hecho más daño que el conflicto armado interno. Un cáncer qué viene comiéndose al sector público; al sector privado y a millones de ciudadanos que también hemos participado directa o indirectamente en el mismo:

Me refiero al contrabando y la defraudación aduanera son dos realidades que afectan directamente – por el lado de los ingresos- la situación fiscal en Guatemala, sobre todo por la captación de tributos y las pérdidas a la Economía Nacional. Dichas prácticas han sido recurrentes de parte de delincuentes de cuello blanco en complicidad con las autoridades de turno… Hoy existen más de 150 cruces informales por los que existe trasiego de mercancías sin control en contraposición a las 20 aduanas existentes, así reporta el informe del CIEN, a lo cual agregaríamos que aún en las 20 aduanas legales han estado establecidas, operaciones como la de la Línea 1 al comando de las más altas autoridades de gobierno, han existido por muchos años y por allí entra ilegalmente más mercadería de contrabando que en los otros 150 lugares ciegos; es decir toda aquella mercadería lícita – porque también ingresa ilícita – que entra al mercado tanto por puertos y aeropuertos formales, como por los llamados puntos ciegos de nuestras fronteras sin pagar impuestos.

Al respecto, hay al menos dos estudios bastantes formales que en buena medida se reconocen como lo más próximo y cercano a una realidad en la que el monto de dinero que se deja de percibir en el Estado, bien podría ser aún mayor.

En términos de tamaño en valores del contrabando, el Centro Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), reportó en su estudio del julio 2014 bajo el seductor nombre: “Estudio Fiscal, hacia el mejoramiento del sistema fiscal¨ ,  un monto de: Q5,900 millones ( Q5.9 millardos de defraudación, mientras también consigna la cifra de Q12,400 millones (Q12.4millardos) revelada por el Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional para la Prevención y Combate de la Defraudación Aduanera. En su momento, el Ministro de Finanzas del mal recordado desgobierno del Partido Patriota (cuya pareja presidencial hoy está en la cárcel por ser cabeza de la Línea 1), declaró que había entre Q6,000 millones (Q6 millardos) a Q8,000 millones (Q8 millardos).

En todo caso, el asunto es de cifras multimillonarias qué en una combinación de ineptitud, corrupción, negligencia malintencionada y desorden, afectan el nivel de ingreso del país en no menos de Q40,000 millones (Q40 millardos en un periodo presidencial). Le recuerdo, solo en el rubro de contrabando y defraudación aduanera.

El otro análisis es reportado en el estudio de ASIES de estimación del comercio exterior ilícito para el 2015: “FORTALECIMIENTO DE LA RECAUDACION TRIBUTARIA, TRANSPARENCIA ADUANERA Y REDUCCIÓN DEL COMERCIO EXTERIOR ILICITO EN GUATEMALA”. En este estudio, se consigna una cifra total del comercio ilícito para el 2015 de Q17,407 millones (Q 17.4 millardos) de los cuales la SAT dejó de recibir Q7,041 millones (Q7.0 millardos).

En términos de nuestra macroeconomía, se habla de que el valor del comercio ilícito, que no genera impuestos y que se mueve en la economía informal del país, está en el rango del 1.6% al 3.5% del PIB; un valor muy apreciable si se considera que el crecimiento del PRODUCTO INTERNO BRUTO MEDIO EN LOS ULTIMOS AÑOS HA SIDO DE MAS O MENOS 3.5% o lo que quiere decir que el nivel de contrabando y defraudación aduanera equivale al mismo crecimiento económico, con lo que si este cáncer se controlara, nuestro crecimiento bien podría ser el doble al actual, con el consiguiente impacto en el empleo y las posibles mejoras en seguridad, salud y educación para quienes hoy no pueden tener acceso a estos servicios, razón final del Estado.

 

Como si lo anterior fuera poco, las Importaciones sufren también del problema de una declaración de valor más baja del valor real de compra, lo que se llama sub facturación, es decir facturas que se presentan por los empresarios importadores en acuerdo muchas veces con los exportadores de origen, del orden del 10.4% en 2011 al 16,8% en 2015 menor al valor real del mercado, con lo cual se defrauda también al Estado. Si el valor de nuestras importaciones, crecientes todos los años, fue de US$17,001 millones (US$17.0 millardos), el 16.8% de mercadería declarada con precio más bajo sería de US$2856 millones, US$ 2.9 millardos, equivalente en Q 23.134 millones (Q23.1 millardos) y de Los cuales, según el análisis de ASIES la SAT ( el Estado de Guatemala) tendría ingresos tributarios del orden del 25% de este monto = Q5,784 millones = Q5.8 millardos más.

Sumados los Q 7 millardos que no se reciben por contrabando a los Q5.8 millardos por sub valoración, se alcanza, solo para 2015, la multimillonaria cifra de Q 12,800 millones=Q 12.8 millardos. Si el dinero no entra al Estado, ¿A dónde va a parar, cifra tan multimillonaria?, Pues simple, queda en manos de empresarios inescrupulosos que por espacio de toda una vida, han lucrado de esta manera, impidiendo además las posibilidades de desarrollo humano necesario en el país.

Por supuesto, todo esto es solucionable administrativamente, si la gente del gobierno que gestiona la SAT en aduanas,  fuera capaz, honrada y contara con el apoyo desde la Presidencia de la Republica. Pero no, siempre se ha escogido el camino más fácil:  hacerse los ciegos, sordos y mudos, pero además, en muchos casos en toda la cadena burocrática de los servidores públicos se aprovecha lucrar con este desborden.

El no trabajar para controlar este jugoso negocio y así tener recursos para cubrir los costos de un Estado efectivo y eficiente, lleva a los irresponsables burócratas, empezando por el Presidente, pasando por el Ministro de Finanzas, el directorio de la SAT y el mismo Director, a plantear todos los años incrementos presupuestales que demencialmente justifican siempre como combate al hambre y la pobreza.  Buscan traducir esto en más impuestos de los que ya pagamos y cumplimos, y si no, optan por endeudar más al País ya sea con sus amigos banqueros locales a tasa de interés  más altas o bien con organismos internacionales que utilizan los prestamos como herramienta extorsiva hacia el gobierno para que se aprueben leyes que van en contra de nuestros valores y formas de vida.

Una segunda prueba de ineptitud de los distintos gobiernos que han administrado el Estado, se muestra en la evidencia histórica que se recoge en el análisis realizado por el CADEP, Centro para el Análisis de la Decisiones Públicas de la UFM y reportado en 2014: partiendo del año 2000 y hasta 2013 la ejecución promedio del presupuesto fue del 93,2%.  En 2016 se llegó a un nivel del 92,6% de ejecución o sea que Q5,661 millones (Q5.7 millardos) ya autorizados no fueron ejecutados. En otras palabras, tener el dinero, pero no poder ejecutar en un monto de esta naturaleza, con las necesidades apremiantes de alimentación, seguridad, salud y educación de un pueblo mayoritariamente pobre, solo se puede llamar: incompetencia que raya en criminalidad.

Sumemos los dos grandes números que llevamos:

1.- Q 12.8 Millardos por contrabando y defraudación aduanera.

2.- Q5.7 millardos por incapacidad de ejecución.

Tenemos ya un total de Q 18.5 millardos que no ingresan al erario nacional. Dinero suficiente para suplir la carencia de millones de guatemaltecos que sufrimos las consecuencias de un Estado nada funcional para nuestras necesidades. ¿Cómo es que siguen pidiendo más presupuesto?, ¿NO ES ACASO UNA LOCURA QUE SOLO CABE EN INCAPACES MENTES TORCIDAS Y DEMENCIALES?

Hagamos ahora el ejercicio desde la calidad del gasto público y traigamos a nuestra memoria el estado de carreteras, el pobre nivel de seguridad que tenemos en calles, carreteras y avenidas de las ciudades en el país; el pobre abastecimiento de medicinas en centros de salud y la pésima educación que se imparte en escuelas y colegios del Estado, todos, centros de salud, escuelas y sedes de la policía nacional en instalaciones de calamitosa situación.

La situación de los servicios del Estado hacia los ciudadanos en Guatemala, se refleja en la evaluación del índice de desarrollo burocrático del estudio auspiciado y reportado por BARÓMETRO DE LA PROFESIONALIZACIÓN DE LOS  SERVICIOS CIVILES DE CENTROAMÉRICA y REPÚBLICA DOMINICANA como parte del  esfuerzo conjunto que ha sido promovido por el Plan regional de fortalecimiento y  modernización de los servicios civiles y la función pública en Centroamérica y República  Dominicana, gracias al apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el  Desarrollo (AECID, Gobierno de España), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales  (FLACSO) y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

El Estado de Guatemala  presenta el penúltimo lugar según documento de análisis preparado por AID/FUNDESA, con una valoración del 24%, es decir que los servicios del Estado para los guatemaltecos solamente alcanzan un nivel de calificación de 24/100.  Sería justo de acuerdo a este indicador, valorar que en términos reales del presupuesto ejecutado, los guatemaltecos recibimos en servicios el equivalente a ese 24% o sea que de Q65.685,6 (Q65.9 millardos), solamente recibimos con algún nivel de efectividad Q15.8 millardos ( Q55.1 millardos son tirados a un hoyo negro). Así como lo oye y así es a todas luces, imposible pensar en dar más presupuesto, es demente tan solo considerar que se le pueda seguir dando más presupuesto a quienes por corrupción, incapacidad evidente y alevosa conducta hacia la ciudadanía pretendan más dinero.

Abordemos ahora la Evasión fiscal:

La evasión fiscal alcanzó los Q19 mil 533 millones el año pasado, según una investigación del Fondo Monetario Internacional (FMI), monto que representa el 4% del producto interno bruto (PIB) del 2015.

No es sino hasta hace 18  meses que la SAT inicio una serie de investigaciones, mismas que se han traducido en la recuperación a favor del Estado de Guatemala de Q1 mil 476 millones, según datos del 1 de enero al 15 de agosto del año 2016. Según los fiscales, con medidas desjudicializadoras se recaudaron Q 44 millones 034 mil 914, y en montos pagados un total de Q1 mil 432 millones 437 mil.

En mayo 2016 se pagaron Q809 millones 188 mil 328.51. Esos recursos ingresaron a través de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

En 2016, Varias empresas cancelaron impuestos evadidos, incluyendo las multas e intereses, derivado de la persecución penal entre el MP y la SAT, entre las que sobresalen, Hotel Camino Real, S.A; Aceros de Guatemala, S.A; y Agropecuaria Bellamar Tiquisate, S.A.

En lo que va del año empresas pagaron sin necesidad de ser embargadas con carácter de intervención las compañías Deocsa, Deorsa, y Olmeca, S.A, y Unisuper, S.A., y con medidas desjudicializadoras cancelaron al fisco Agemaya, de Q.27 millones ,826 mil 382.

El 23 de junio del 2016, debido a la investigación del MP, el procesado Gustavo Guillermo Sagastume, pagó por impuestos defraudado, multa e intereses resarcitorios unos Q. 9 millones 982 mil 7. Luego el cual el juez le otorgó la suspensión condicional de la persecución penal por el periodo de dos años.

Según la investigación del MP, Sagastume es representante de la entidad Tecnología Agrícola, S.A. y durante los periodos comprendidos del 1 de enero de 2012 al 31 de diciembre de 2013, simuló gastos por medio del contribuyente Inversiones Nelson, S.A.

Imagínese usted el monto que por evasión fiscal del sector empresarial grande y mediano se puede llegar a tener y que una vez más, como ha quedado demostrado ya, basta con aplicar la ley, impedir la corrupción y hacer que los grandes evasores cumplan con sus pagos. Así es de esperar que no solamente se recupere el 50% del valor total de la evasión que el superintendente de SAT ha dicho como meta, sino que se debe buscar recuperar el 100% de los Q19.5 millardos y solamente entonces tendremos que pensar en buscar otros recursos para entregarle a mejores y más honrados administradores del Estado.

Hagamos ahora nuestro resumen hasta aquí, para estar claros en la forma en que los ingresos del Estado bien podrían mejorar significativamente si tan solo, los caballeros que administran la SAT y los servicios del Estado, de verdad trabajaran para lograr recuperar lo que de diferentes maneras o no ingresa, o se ingresa pero no se usa y en el colmo de los males, se malgasta en servicios pésimos e inexistentes en áreas claves de los ciudadanos.

1.- Q 12.8 Millardos por contrabando y defraudación aduanera.

2.- Q5.7 millardos por incapacidad de ejecución.

3.- Q19.5 millardos por evasión fiscal

4.- Q55.1 millardos en hoyo negro de falta de calidad en los servicios que el Estado brinda.

Se dará cuenta mi estimado amigo que solamente con trabajar bien, pegado a las leyes y haciendo bien su trabajo, el Estado no solamente tendría suficientes recursos, sino que podría operar incluso con menos dinero del que ya  le entregamos.

Por el momento, muchas gracias y que Dios les bendiga. Seguiremos conversando todos los miércoles a las 10:30am a través de Facebook Live en mi página, mientras tanto comuníquese con nosotros, no permita que los diputados aprueben la locura que le están pidiendo, organícese y exija de sus representantes más responsabilidad. Recuerde que nuestra etiqueta es #Presupuesto2018.

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